Pectus excavatum

PECTUS EXCAVATUM

El Pectus Excavatum, conocido popularmente como “pecho en embudo” o “pecho hundido”, es la malformación congénita más frecuente de la pared torácica. Consiste en una depresión del esternón (el hueso alargado y aplanado ubicado en el centro del pecho) y de la porción central inferior de las costillas.

Es causado por un crecimiento anómalo excesivo del cartílago de las costillas durante la etapa de crecimiento y el desarrollo de la pared torácica. Estos cartílagos, al ser largos, empujan el esternón hacia atrás y producen la depresión en el tórax.

El hundimiento puede encontrarse en el centro (simétrico) o desviado hacia la derecha o izquierda (asimétrico).

Existe la falsa creencia de que el Pectus Excavatum es únicamente un problema estético. Sin embargo, la evidencia científica internacional demuestra que está directamente asociado a disfunciones cardiopulmonares que empeoran con la edad.

En promedio, el 80% de los pacientes con Pectus Excavatum presentan algún grado de compresión cardíaca. Esto significa que el corazón queda literalmente aplastado por el esternón, la compresión afecta principalmente al ventrículo derecho, disminuyendo la capacidad de bombeo y, en consecuencia, afectando el rendimiento físico de la persona.

Los síntomas asociados a la compresión cardíaca causada por el Pectus Excavatum pueden ser fatiga e intolerancia al ejercicio, aunque éstos pueden manifestarse tardíamente y no desde la adolescencia necesariamente.

Más allá de los síntomas físicos, el Pectus Excavatum genera un fuerte impacto psicológico que deteriora significativamente la calidad de vida. La alteración de la imagen corporal y la profunda disconformidad física suelen desencadenar sentimientos de inseguridad, angustia y baja autoestima. De hecho, es muy frecuente que los pacientes desarrollen una marcada tendencia a ocultar su cuerpo en situaciones sociales, evitando actividades cotidianas como ir a la playa, usar traje de baño o vestir ropa ajustada. Comprendiendo la magnitud de este impacto psicosocial, en Clínica Mi Pectus creemos firmemente que la solución no debe ser únicamente anatómica. Por este motivo, nuestro abordaje es integral y multidisciplinario, trabajando de manera articulada con un equipo especializado de psicólogas y kinesiólogos para acompañar, preparar y sostener al paciente y a su familia tanto en la recuperación física como en la emocional.

DIAGNÓSTICO 

El Pectus Excavatum puede desarrollarse desde el nacimiento como también durante el crecimiento de un niño y se diagnostica cuando el paciente presenta un hundimiento visible en el pecho.

Existen casos donde comienza a ser visible a partir de los 2 o 3 años de edad; puede agravarse durante la infancia e inclusive hasta en la pubertad.

También puede ocurrir que el hundimiento se desarrolle durante los picos de crecimiento, es decir, cerca de la adolescencia.

El Pectus Excavatum es más común en hombres que en mujeres y presenta un 40% de asociación familiar, no necesariamente directa.

SÍNTOMAS

  • Opresión y molestia en la zona del esternón
  • Fatiga
  • Intolerancia al ejercicio
  • Dolor inespecífico en la pared torácica.
  • Inseguridad, angustia, baja de autoestima

ANTES Y DESPUES

ANTES Y DESPUÉS

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